Este Estudiante Lloró En Su Graduación Porque A Sus Padres No Aparecieron




La vida en la universidad es difícil. Hay demasiada presión para que a los jóvenes les vaya bien en sus estudios, dado que la sociedad nos dice que debemos obtener buenas calificaciones para encontrar grandes empleos. Si tienen buenas notas, pueden ingresar en las mejores universidades y, con el título correcto, probablemente puedan alcanzar casi cualquier empleo que deseen.
Esta es una manera de hacer las cosas en la vida, pero no la única: no todos están destinados a ser cirujanos o científicos. En fin, hay vida luego de la universidad, pero en el momento en que entramos en ella, puede que nuestra rutina sea un poco intensa. No solamente por la presión de estar al día en clase, sino también por las irreales expectativas que muchas veces tienen los padres para con sus hijos.
La mayoría de los padres alientan a sus hijos para que estudien aquello que les apasiona, y se interesan por ese tema para apoyarlos durante las duras épocas de estudio. Este estudiante se esforzó mucho. Pero, cuando llegó el día de su graduación, se molestó porque aparentemente a sus padres no les importó lo suficiente como para asistir.

Un largo camino


De la escuela primaria a la universidad, los jóvenes andamos un largo camino. Muchos empezamos el jardín de infantes con grandes sueños, pero, a medida que nos hacemos más grandes, descubrimos que la realidad nos condiciona de una u otra manera. No todos tendremos la posibilidad de explorar la superficie de Marte, o de correr hacia un edificio en llamas para salvar a una señora mayor y a su gato.

La escuela es dura y hay muchísimas cosas que pueden interponerse en nuestro camino cuando se trata de estudiar al máximo potencial. Es por eso que cuando alguien logra atravesar los escollos y graduarse, la ceremonia de diplomas es algo digno de ser celebrado.